¿Puedo llegar a los demás sin Jesús dentro de mi corazón? 

La respuesta es no, ya que sólo serían palabras vacías, sin fuego, sin amor porque el que no es testigo del amor de Dios no llega al corazón de las demás personas, por eso dentro de nuestra espiritualidad el principio, centro y meta de nuestra vida será siempre el encuentro con Dios.

En el Directorio de la Catequesis #135, inciso “a.”, nos recuerda que dentro de la formación se deben tener criterios que inspiren para proyectos formativos, uno de ellos es conocer a Dios (Espiritualidad misionera y evangelizadora) para así no caer en una pastoral estéril y el catequista dar su propia experiencia de Dios y así poder vivir en fraternidad toda la comunidad.

Seguramente y muchos habrán tenido una experiencia de encuentro ya sea pequeña o grande con Dios, ese encuentro no debe ser casual sino, constante, así como el aire que respiramos y con un Jesús vivo en el corazón nace la intriga de formarse en diferentes temas, relacionando con su vida diaria y su relación con Dios (que vayan juntos lo humano con lo divino).

No sirve de nada tener formación bíblica, por ejemplo, si es que nosotros no lo confrontamos y cuestionamos con nuestra vida. Entonces los cursos formativos no me sirven si no los vivo con todas las enseñanzas que me proponen.

Otro texto que tendremos en cuenta es Juan 15, 12 que dice: “Éste es mi mandamiento: que se amen unos a otros como yo los he amado”. Por consiguiente, a medida que más conozco a Jesús, en esa relación íntima con é(palabra y oración)l mi corazón se va enamorando más de Jesús; por lo cual trataré de ser más como El, expresándolo a través de mis actitudes y copiándolas a través del amor, todas estas acciones siempre en favor de los marginados.

Jesús nos amó primero y nos enseñó con el ejemplo luego nos dio el precepto. Con el ejemplo de vida que tuvo nos mostró cuanto hace el amor para que haya una verdadera transformación.

En el texto de Marcos 14, 36 decía: “Abbá, o sea, Padre, si para ti todo es posible, aparta de mí esta copa. Pero no se haga lo que yo quiero, sino lo que quieres tú”. Este texto nos recuerda que nuestro camino en la conversión no será fácil, entre caídas y volverse a parar dos cualidades muy importantes serán el abandono y la perseverancia; esto se dará si yo confío en que Dios está siempre conmigo, así como al superar las dificultades que tengo, empiezo a comprender las necesidades y realidades de las demás personas.

En la reflexión del Papa Francisco, en la audiencia general del 9 de junio del 2021, aconseja que el trabajo no quite tiempo para la oración; ahí el papa nos recuerda otra vez la importancia del encuentro con Dios para sobrellevar cualquier dificultad según la realidad que cada familia vive y darse el tiempo de hacer por lo menos una jaculatoria: “Señor Jesús, hijo de Dios ten piedad de mí, pecador”.

También podemos mencionar el texto de Lucas 15, 12-24 (la parábola del Padre bueno), este nos recuerda el amor más grande e incondicional de padre que tiene para cada uno de sus hijos y que a pesar de nuestras debilidades, Él siempre está esperándonos con los brazos abiertos porque somos sus hijos amados. Cuantas veces a pesar de nuestra formación catequética estuvimos en la posición del hijo que se va de su casa, dando importancia sólo a las cosas del mundo, pensando egoístamente; sin Dios en nuestra vida todo fue un caos porque al final siempre había un vacío que solo Él podía llenar. Por lo cual, si tenemos un encuentro con Dios, Él nos mostrara que la verdadera felicidad es dar y a ejemplo de su amor ser con los demás como Dios es conmigo: acogiendo al hermano, sabiendo amarlo y servirlo por amor, saber consolarlo y poder andar en fraternidad con los otros porque Jesús está en mi corazón. “Nadie puede dar lo que no tiene” (Dios adentro-Ignacio Larrañaga).

Con Dios en mi corazón, el proceso de conversión será más llevadero y con paciencia y por amor al Padre podré caminar de la mano con mi hermano, sobretodo del hermano marginado. Así como Dios nos lleva a su casa y nos devuelve la dignidad, debemos hacer sentir así a nuestro hermano, hacerlo sentir amado y que vale mucho, como parte de la familia- comunidad y así vivir en fraternidad por amor a Dios. Ánimo caminemos juntos.

Por Patricia Beatriz Herrera Flores

Participante de las jornadas de formación: Construyendo un Laboratorio de Diálogo: Retos y Desafíos en la Catequesis

2 comentarios en «LA IMPORTANCIA EN LA ESPIRITUALIDAD DEL ENCUENTRO CON DIOS PARA EVANGELIZAR»
  1. Buenas noches. Desde Venezuela. Araure Estado Portuguesa.
    Excelente! Reflexión, que nos llena y nos invita a seguir con Amor y Fe, el camino de Nuestro Padre Celestial como Catequistas.

  2. Hola, desde Sucre, muy buena y profunda la reflexión y de vital necesidad para todo cristiano que quiera vivir el camino de la felicidad de la mano de Dios, que es el sentido último de nuestra vida; y de doble necesidad para un catequista que se pone al frente de sus hermanos para confirmarles en la fe de un Dios Amor que nos ama a todos sin distinción de raza, color, religión, etc. Importante la formación desde la fe y razón. Felicitaciones

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